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Cómo calcular cuánto cobrar por hora en tu negocio de piscinas

Poolixo ·

Para saber cuánto cobrar por hora, suma todo lo que te cuesta el mes (tu propio sueldo, la camioneta, el seguro y los demás gastos fijos), divídelo entre las horas que de verdad le cobras a un cliente y súmale el margen que quieres ganar. Ese número es tu precio por hora: si cobras menos, pierdes plata aunque tengas la agenda llena.

Un cliente te pregunta cuánto le cobras por dejarle la piscina cristalina y das un número que te suena bien, el mismo de la última vez o el que oíste que cobra otro piscinero. A fin de mes la cuenta no cierra y no sabes bien por qué. Tu precio real sale de una cuenta de cuatro pasos que puedes hacer hoy, con lápiz y con tus propios números, siempre que esquives dos trampas: dividir entre todas las horas que trabajas y confundir el margen con el recargo.

Por qué cotizar de memoria te sale caro

Un precio sacado de memoria no sabe cuánto te cuesta a ti abrir el día. Puede venir de un trabajo de hace dos años, de un piscinero con otra camioneta y sin seguro, o de un cliente que regateó hasta el último centavo. Si tu precio sale del aire y no de tus números, cada cotización es una apuesta.

La SBA, la agencia de pequeños negocios del gobierno de Estados Unidos, llama punto de equilibrio al momento en que lo que te cuesta el negocio y lo que te entra son iguales: ni ganas ni pierdes. Según la misma agencia, encontrar ese punto te ayuda a ponerles precio a tus servicios con más criterio.

Para un piscinero, ese punto es un precio por hora. Por debajo de él, cada trabajo te cuesta plata, aunque el cliente quede feliz y la camioneta no pare en toda la semana.

Cómo calcular cuánto cobrar por hora, paso a paso

La cuenta tiene cuatro pasos y la haces con los números de un mes normal de trabajo:

  1. Suma tus gastos fijos del mes, con tu sueldo adentro. Gastos fijos son los que pagas trabajes mucho o poco: el teléfono, las herramientas, el contador, la publicidad. La SBA pone los sueldos entre sus ejemplos de gastos fijos, y si trabajas solo, ese sueldo es el tuyo. Decide cuánto necesitas llevarte a casa cada mes y súmalo como un gasto más, porque si no lo pones, la cuenta te da un precio que paga el negocio y a ti te deja sin nada.
  2. Suma lo que te cuestan al mes la camioneta y el seguro. La camioneta es una herramienta que usas todos los días aunque nunca la cobres por separado, y el seguro también está en la lista de gastos fijos de la SBA.
  3. Cuenta las horas que cobras en un mes. Solo el tiempo que pasas trabajando en la piscina de un cliente y que termina en una factura.
  4. Divide y suma tu margen. El total del mes dividido entre las horas que cobras te da lo que te cuesta cada hora, y ese es tu piso. Encima va el margen, que es lo que el negocio gana después de pagarlo todo, tu sueldo incluido.

Los químicos y los repuestos de cada trabajo se quedan fuera de esta cuenta. Cambian de una piscina a otra, así que conviene sumarlos aparte en cada cotización.

Las horas que cobras no son las horas que trabajas

Dividir tus gastos entre todas las horas que pasas trabajando es una trampa cara, porque buena parte de tu día no se le cobra a nadie. Manejas de una casa a otra, cargas la camioneta, pasas por la tienda de químicos, contestas mensajes, vas a ver una piscina para cotizarla y a veces pierdes la tarde porque llueve. Todo eso es trabajo y ninguna factura lo dice.

Si divides el mes entre las horas trabajadas, te sale un precio más bajo del que necesitas. Las horas que sí cobras tienen que pagar el mes entero, también las que pasaste manejando.

Para saber tus horas cobradas, mira tus facturas o tus anotaciones de un mes normal y suma solo el tiempo que estuviste en las piscinas de tus clientes. Si no lo tienes anotado, apúntalo durante dos semanas y llévalo a un mes. Ese número tuyo sirve más que cualquier promedio que encuentres por ahí.

Margen y recargo no son lo mismo

Sumarle 25% a tu costo no te deja 25% de ganancia, porque el margen se mide sobre el precio que cobras y el recargo sobre lo que te cuesta. Si una hora te cuesta 100 y le sumas 25, cobras 125: ganaste 25, que es el 20% de 125.

AccountingTools, una referencia de contabilidad que escribe Steven Bragg, publica la equivalencia entre los dos:

Si quieres ganar este margen sobre el precioTienes que sumarle este recargo a tu costo
20%25,0%
30%42,9%
50%100,0%

Para cobrar con un margen sobre el precio, divide tu costo por hora entre 1 menos el margen. Si quieres quedarte con el 25% del precio, divides entre 0,75. Antes de decir «le pongo un 30%», ten claro cuál de los dos estás usando: si es un recargo, tu ganancia sobre lo que cobras queda por debajo de ese 30%.

La cuenta con los números de un mes

Imagina un piscinero que trabaja solo, con estos números de un mes normal. Son de ejemplo y van en dólares para que la cuenta sea fácil; tú usa los tuyos, en tu moneda.

ConceptoAl mes
Tu sueldo1.500
Otros gastos fijos600
Camioneta450
Seguro150
Total del mes2.700
Horas que cobras120
Costo por hora22,50
Con recargo de 25%28,13
Con margen de 25%30,00

El costo por hora sale de dividir 2.700 entre 120. El precio con recargo es ese costo por 1,25, y el precio con margen es el mismo costo dividido entre 0,75. Cobrando 22,50 la hora cubres el mes justo, sueldo incluido, y no te queda nada para la bomba que se rompe o el mes flojo. Con el recargo de 25% llegas a 28,13 y te quedas con el 20% de lo que cobras; para quedarte con el 25%, la hora tiene que salir 30,00.

Ahora mira la trampa de las horas con el mismo piscinero. Entre piscinas, manejo, compras y mensajes trabaja unas 190 horas al mes. Si dividiera los 2.700 entre esas 190, le saldría un precio de 14,21 la hora. Como solo cobra 120, a ese precio le faltarían unos 995 dólares cada mes, y ni siquiera alcanzaría a pagarse el sueldo completo.

Si prefieres que la cuenta la haga una app

Cuando no quieras sacar la cuenta a mano cada vez que cambia un gasto, en Poolixo hay una app que la hace por ti: metes tus gastos, tus horas y tu margen, y te da un precio por hora que cubre todo. Se llama Calculadora de precio defendible y es una de las apps del portal de Poolixo.

Te pide tus gastos fijos del mes, tus horas facturables, lo que te cuestan al mes el vehículo y el seguro, y el margen que quieres dejar, que es opcional. El número sale de tus gastos reales y de tus horas, igual que en la cuenta a mano, y no de una tabla de precios del rubro.

Conclusión

Para saber cuánto cobrar por hora te alcanza con tres cosas: tus gastos del mes con tu sueldo adentro, las horas que de verdad cobras y un margen que sabes medir. Con ese número, cuando un cliente te pregunte por qué cobras lo que cobras, la respuesta está en tus cuentas, y negocias con datos y no con miedo.

Si quieres ver la cuenta hecha con tus propios números, mira la guía de la Calculadora de precio defendible, con los cuatro datos que te pide: abrir la guía.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas facturables debo usar en la cuenta?

Usa las horas que de verdad les cobraste a tus clientes en un mes normal, no las que pasaste trabajando. Si no las tienes anotadas, cuéntalas durante dos semanas y llévalas a un mes. Con tus horas reales el precio sale más alto, y ese es el que necesitas.

¿Incluyo los químicos en el precio por hora?

No: los químicos y los repuestos se suman aparte en cada trabajo, porque cambian de una piscina a otra. El precio por hora paga tu tiempo, tu sueldo y tus gastos fijos, y lo que pones en cada piscina va en la cotización de ese trabajo.

¿Cobro más por una piscina difícil?

Sí, pero con más horas y no con otro precio por hora. Una piscina difícil te toma más tiempo, y ese tiempo ya se cobra a tu precio. Cotiza según las horas que de verdad te va a llevar y así no tienes que explicarle a cada cliente un precio distinto.

¿Qué le digo al cliente que dice que soy caro?

Dile de dónde sale tu precio: lo que te cuesta cada hora de trabajo y lo que necesitas para seguir haciéndolo bien. Si bajas por debajo de lo que te cuesta cada hora, ese trabajo te cuesta plata. A veces el cliente que regatea todo es el que conviene dejar pasar, y para decidir a quién contestarle primero tienes esta otra guía del blog.

Fuentes